Para encontrar una explicación del “milagro económico peruano” muchos pensarían en ir al gobierno de Fujimori, sin embargo, allí no se inicia este proceso, tendríamos que retroceder hasta 1979, porque en la Constitución Política del Perú se cimentó el modelo económico de nuestro país, la Economía Social de Mercado, donde el Estado estimula la creación de riqueza y garantiza la libertad de trabajo y de empresa facilitando y vigilando la libre competencia sin monopolios, y actúa en la promoción de salud, educación, seguridad, servicios públicos e infraestructura.
El gobierno de Acción Popular de Belaunde de 1980, al parecer no tuvo la oportunidad de aplicar este modelo, porque le antecedieron gobiernos militares de modelos económicos socialistas y tuvo la difícil responsabilidad del regreso a la Democracia, además, ellos no participaron en la Asamblea Constituyente de 1979, por lo tanto, es difícil que alguien haga suyo una reforma cuando no ha sido parte de ella.
El gobierno Aprista de 1985 con un bisoño García Pérez como presidente, tuvo la magnífica oportunidad de aplicar este modelo, porque junto al PPC tuvieron más del 50% de los asambleístas en la Constituyente de 1979, con la cual lograron establecer las líneas matrices por donde se enrumbaría el país, la Constitución Política del Perú, la cual se centraba en el bienestar de las personas y su desarrollo económico a través de la Economía Social de Mercado. Sin embargo, el partido de la estrella no fue consecuente, e implementó políticas populistas propias de un gobierno socialista de la época, tal vez, le pasó factura el no haber sido el “autor” del capítulo económico de la Constitución, la cual fue realizada por los asambleístas del PPC basados en su Doctrina Social Cristiana, cuyos orígenes son del año 1,891 , donde el Papa León XIII escribió su encíclica acercando la iglesia a las realidades del mundo, en la cual bajo inspiración divina, revelaría la economía que daría bienestar a la sociedad, la Economía Social de Mercado, que a pesar de haber pasado más de un siglo, sigue siendo la respuesta a los extremismos de la izquierda y la derecha.
Es recién en el gobierno de Fujiimori que se empieza a aplicar en CIERTO MODO este modelo económico, más que por conocimiento
de lo explicado líneas arriba, se hizo por “sentido común” y el pragmatismo de Fujimori, el Estado comenzó a vender las empresas estatales
e impulso la libre competencia empresarial y con ello comenzó un programa agresivo de inversión pública, el “milagro económico” se había iniciado,
si bien es cierto Fujimori tomo la firme decisión de aplicar el “paquetazo” o el “electroshock” porque fue lo que sentimos cuando el Primer
Ministro Hurtado Miller concluía con un esperanzador mensaje "que Dios nos ayude”, en realidad el mérito fue también de todos los peruanos,
porque fuimos los que soportamos la nación, e hicimos frente a tantos años de irresponsable populismo que llevaron al país al desastre económico
del gobierno aprista.
En este gobierno se inició la pacificación del país derrotando a los grupos extremistas de Sendero Luminoso y el MRTA, con la
cual se logró los cimientos para la reactivación económica, que junto a las concesiones de carreteras a nivel nacional, las exoneraciones
tributarias al sector agrario también ayudaron a la estabilización de nuestra economía,sin embargo, el déficit en el transporte público y
de servicios educativos hicieron que el gobierno otorgara facilidades para obtener transporte y “educación privada” de baja calidad en
muchos casos, generando informalidad y distorsiones en nuestra economía, pagando impuestos para
carreteras, sin embargo se cobra peaje, pagamos impuestos para nuestra policía, sin embargo, nos cobran por servicio de Serenazgo,
aportamos para Essalud y no hay atención, pagamos AFP y se aprovechan de nuestro dinero, así terminó más de una década del gobierno de
Fujimori, el país encontró el rumbo económico y quedó atrapado en la corrupción y dividido, en un pueblo que busca la verdad, la justicia
y la prosperidad
Con el gobierno de Toledo, salvo mantener los ejes de la economía, algunos programas sociales, la explotación del gas de Camisea y la Interoceánica, se le recuerda más por sus escándalos, y ahora sabemos que más pensaba en su bolsillo que en nuestro país. Cuando regresó García Pérez al poder, tenía todo para hacer mucho más por el país, experiencia, los recursos que otorgaban los ingentes ingresos de la minería, con precios inmejorables en el mercado internacional, crecimiento de nuestras exportaciones agrarias, el agresivo crecimiento de la construcción y comercios, que junto a la inversión pública que impulso el gobierno llegamos a un PBI impresionante del 9.1% en el año 2,008 , realizó el tren eléctrico, los colegios emblemáticos, infraestructura en energía, agua y carreteras, terminó su gobierno con un PBI cayendo y un país convulsionando socialmente en muchas regiones, especialmente en el sur.
El temerario gobierno de Humala, dejo de serlo cuando siguió la política económica de los últimos años, mantuvo los programas sociales e hizo la “gran transformación” para los funcionarios del gobierno, subiéndoles el 100% de sus sueldos, los Ministros de Estado que ganaban S/ 15,000 soles pasaron a ganar S/ 30,000 soles, y así los de menor rango también duplicaron sus sueldos. Con el actual gobierno PPK-Vizcarra, ambos con experiencia empresarial y en gestión pública, con visos de corrupción, se ve el reflejo de más de lo mismo, falta de visión política para una verdadera transformación, producto de una nula preparación política de estos gobernantes, por lo tanto, sin respaldo de un partido político, se improvisa y se recluta Ministros cuestionados, sin ética y sin compromiso con el país, la consecuencia es que seguimos sin rumbo, tarea pendiente para los verdaderos partidos políticos que tienen principios y doctrinas que transcienden nuestro país, ha llegado la hora de planificar el mediano y largo plazo, reclutando y formando a los nuevos líderes políticos que necesita nuestro país, con principios y valores, consecuentes con lo que predican, con formación política y con conocimientos de la gestión pública, no será fácil, pero tampoco es imposible de lograr, es el mayor reto, la fe está puesta en Dios.
Setiembre 2019